

Su taller es por esencia un espacio abierto, En él entra no sólo la luz del sol, sino la energía de sus alumnos. Pareciera no haber técnica ajena para Eva Holz. Las domina y comparte en las clases al fondo de su jardín.
"SIN LUZ ME DEPRIMO"
Energía y estímulo para pintar logra Eva Holz cuando siente cerca los rayos de sol.
Afirma que los días grises la bajonean:
"Me pongo triste cuando no recibo ciertas horas de luz".
Fue tan importante ésto para ella que hace doce años realizó, en el fondo de su casa en Las Condes, un taller amplio, luminoso y ordenado. Era una casita de madera de tres dormitorios que transformó en un solo gran recinto, con nuevas ventanas de palillaje para lograr más luz, tal como lo hizo cuando tuvo taller en la casa de sus padres, mientras estudiaba en la Escuela de Artes Aplicadas de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile y en la que compartió con sus hijos.
En el espacio con blancas mesas y sillas color verde cata logra varias funciones, pinta, dibuja detalles, hace proyectos paisajísticos e imparte clases.
Eva (www.evahoiz.com) enseña varias de las técnicas plásticas que domina: acuarela, óleo, pastel graso y seco, cristal cinético, resina y vidrio grabado. En acrílico ha luchado entre una pintura de manchas, muy gestual y otra cruzada por una filigrana de líneas, que a veces deviene en figura humana. Quizás es ella misma, observadora y partícipe de la realidad circundante a la que no puede abstraerse.
Revista Viviende y Decoración de El Mercurio Sábado 08 de Abril de 2006 Artículo de página completa titulado "REFUGIO DE CREADORES"